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Titulo este articulo con el
nombre de un dominio que no sé si existirá y que, lejos de comercializar con
él, sólo lo pretendo utilizar, para titular un artículo orientado a poner en
entredicho una norma que me encuentro en casi todos los sitios de registro de
dominios.
Y no es otra que un dominio ha
de ser corto.
No estoy de acuerdo. Un dominio,
por encima de todo, ha de ser recordado.
Me considero y me consideran, y
no tengo abuela, una persona bastante creativa y aún así, siempre he pensado,
(y que me perdonen mis amigos los creativos de las agencias con y en las que he
trabajado) que todo, dentro del marketing, está inventado.
Lo único que nos queda por
inventar, y es mucho, son los usos que demos a cada cosa.
Cuando una empresa de juguetes
quiere lanzar un nuevo producto al mercado, someten a un grupo de niños, a una
especia de “gran hermano” donde graban, estudian, y analizan los usos que los
niños hacen de objetos tan cotidianos como uno hilos, unas pinzas, o un montón
de palos de diferentes formas y colores. Yo mismo a través de mi hija Martina,
me quedo maravillado, dejando a un lado mi pasión como padre, de los usos que
le da un juguete que nada tienen que ver con los usos que podías imaginar para
el mismo.
Los idiomas, las matemáticas, el
carnet de conducir, la informática... se aprenden por el uso. La enseñanza,
cada vez más, va encaminada a enseñar más la práctica y menos la teoría.
Pero ¿qué tienen que ver el uso
que le damos a las cosas con los nombre de los dominios web?
Tendemos a llamar al sitio web
de nuestra empresa, por el nombre comercial que tengamos de ella o de los
productos que comercializamos, seguidos por un
punto com, un punto es (en el caso de España) o por un punto net. Y no pensamos que para incluso el
que busca un producto como el nuestro, puede que no sepa ni nuestro nombre y ni
siquiera como se escribe nuestra empresa. Pero si le pidiéramos, por muy largo
que fuera, que escribiera en una sola frase el uso que da a nuestro producto,
lo escribiría sin equivocarse.
Pongamos como ejemplo una
persona que aficionada a correr, decide comprarse un pulsómetro. Un amigo le
recomienda dos tiendas on line dónde puede comprar dicho pulsómetro: www.sigma.com
y www.memidolaspulsaciones.com
La primera web hace referencia a
la empresa que fabrica un pulsómetro determinado y la segunda web hace
referencia a su uso. ¿Cuál cree que será más fácilmente recordada?
Esta es la principal razón por
la que creo que un dominio, no tiene por qué ser corto, tiene que ser
recordado.
En el gigantesco índice de
empresas que forman internet, recordar un dominio gracias al recuerdo del
nombre de un fabricante o al recuerdo de un nuevo producto, en muchos casos,
puede ser la excusa ideal para irse a la competencia.
Un producto se busca para satisfacer
una necesidad mediante su uso. Si vinculamos el uso a nuestra marca, la
necesidad se entenderá cubierta por nuestro producto.
Por esta razón, a no ser que
tengamos una marca potente, orientemos nuestros dominios comerciales (que no
empresariales) hacia el uso que tengan nuestros productos y no hacia nuestra
empresa.
Volviendo al principio de este
escrito, con este ejemplo no pretendo inventar nuevas formas de crear dominios,
todo está inventado, sólo intento dar una nueva forma de crearlos, y es utilizando
una máxima del marketing: La gente no recuerda los productos, recuerda sus
usos.
Qué pases un buen día.
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