Al enemigo… ¿ni agua?


Alianza de Civilizaciones es el nombre del programa adoptado por las Naciones Unidas para defender una alianza entre Occidente y el mundo árabe y musulmán con el fin de combatir el terrorismo internacional por otro camino que no sea el militar.

Esto significa que países y continentes históricamente reñidos, buscan ahora, mediante el dialogo, llegar a un entendimiento.

Cómo lo último que haré es meterme en política, he querido darle una vuelta a esta expresión para expresar un cambio de modelo en los departamento de marketing que podríamos titular: “La Civilización de las Alianzas”

En estos momentos de cambio económico, creo ningún presupuesto de marketing se libra de ser recortado aunque tengamos que seguir haciendo campañas como antes (que no como las de antes).

Con menos dinero para llevar a cabo mejores acciones de promoción, comunicación y publicidad, ¿qué solución nos queda lejos de exprimir a los distintos proveedores de un departamento de marketing?.

Compartir gastos con otras empresas.

Pero, ¿con quién?.

Normalmente los responsables de marketing buscamos aquellas empresas que se dirigen a nuestro mismo público objetivo pero cuyos productos no son competencia de los nuestros.

¿Pero por qué reducimos nuestra lista de posibles “aliados” sólo a este tipo de empresas?

¿Por qué no enterramos el dicho “al enemigo ni agua” y nos aliamos con nuestro competidor?

Se ha comprobado que el mayor éxito de las alianzas se logra cuando las empresas que cooperan son competidoras en el mercado.

Imaginemos que dos empresas –reñidas por conseguir los mismos clientes- haciendo caso a mi escrito “Trátame mejor”, deciden realizar un estudio sobre el comportamiento de compra del consumidor final. Ambas contactan entre ellas y deciden contratar una empresa de estudios de mercado que averiguará los mismos aspectos y entregará los mismos informes que si de un solo cliente se tratará, pero cuya factura será dividida al 50%. Después cada empresa utilizará la información obtenida para elaborar las estrategias que cada una decida.

Este ejemplo me ha hecho recordar cuando de adolescente, en la pandilla de amigos, había un solo coche -normalmente del padre de alguno de ellos- y la gasolina se pagaba entre todos.

De la misma forma, los departamentos de marketing de ambas empresas pueden reducir costes compartiendo otros proveedores como son imprenta, BBDD, soportes publicitarios… elementos serán los mismos pero que al utilizarse y contratarse de forma separada, dejaremos de obtener el descuento por volumen que en muchos casos puede existir.

Por estas razones y porque puede que el día de mañana seas mi aliado, aunque seas mi enemigo, voy a desearte que pases un buen día.

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